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18 de Septiembre de 2026

Raymond Weil: 50 años de relojería suiza que sigue siendo de la misma familia

Raymond Weil cumple 50 años en 2026, fundada en Ginebra en plena crisis del cuarzo y hoy dirigida por la tercera generación de la misma familia.

Hay una manera de contar la historia de Raymond Weil que no empieza con un reloj, sino con una apuesta a contramano: en 1976, cuando buena parte de la relojería suiza estaba cerrando talleres porque el cuarzo japonés amenazaba con volver obsoleta a la maquinaria mecánica, un hombre llamado Raymond Weil decidió fundar en Ginebra una casa que iba a hacer exactamente lo contrario de lo que el mercado pedía. Cinco décadas después, en 2026, esa casa sigue en pie, sigue siendo suiza, sigue siendo mecánica en gran parte de su catálogo y —esto es lo más inusual— sigue siendo de la misma familia.

1976: fundar una relojería mecánica en el peor momento para hacerlo

A mediados de los 70, la 'crisis del cuarzo' no era una anécdota: relojes japoneses baratos y precisos estaban desplazando a la relojería suiza tradicional del mercado masivo, y muchas manufacturas centenarias cerraban o se vendían. En ese contexto, Raymond Weil abrió su propia casa en Ginebra con una idea que sonaba a contramano de todo: que todavía había lugar para relojes elegantes, bien construidos y con alma mecánica, siempre que estuvieran bien diseñados y a un precio accesible frente a las grandes maisons. La apuesta funcionó, y lo que siguió no fue una marca más dentro de un grupo relojero, sino una de las pocas casas suizas que nunca dejó de ser independiente ni de estar en manos de una sola familia.

Tres generaciones después, todavía sin dueño externo

En 1982, Olivier Bernheim se casó con la hija de Raymond Weil y entró a trabajar en la empresa familiar; en 1996 asumió como presidente y director general, y bajo su gestión la marca profesionalizó su estructura y expandió su presencia internacional. Sus dos hijos, Pierre y Elie Bernheim —nietos del fundador—, se incorporaron en 2006 con una mirada más tecnológica del oficio, y desde 2014 Elie Bernheim ocupa el puesto de CEO mientras su padre continúa como presidente. Es decir: hoy, 2026, Raymond Weil sigue exactamente donde empezó en 1976, en manos de la familia que la fundó, algo que muy pocas casas suizas de ese tamaño pueden decir todavía. En nuestra nota sobre Oris ya contamos otra historia de independencia dentro de la relojería suiza; la de Raymond Weil llega por un camino distinto: no una fundación que compró la marca, sino una familia que nunca la soltó.

Fondo de caja de un reloj mecánico Raymond Weil con el calibre visible y el grabado 1976 y 2026
El calibre a la vista en el fondo de caja de un mecánico Raymond Weil, con 1976 y 2026 grabados: medio siglo de la misma familia haciendo el mismo oficio.

Por qué casi todos sus relojes se llaman como una ópera o una pieza musical

Hay un detalle de Raymond Weil que casi ningún reloj de la marca explica en su propia caja: buena parte de sus colecciones no llevan nombres de ingeniería ni de geografía, sino de música. Toccata —una de las formas más virtuosas de la música para teclado— nombra a una de sus líneas más clásicas y de fondo guilloché; Tango, lanzada a comienzos de los años 90, tomó el nombre del baile para una colección de líneas más dinámicas, hoy disponible también en versión GMT; Parsifal remite a la ópera de Wagner y presta su nombre a piezas de inspiración más ceremoniosa; y Maestro, la que dirige la orquesta, corona una de las colecciones automáticas más longevas del catálogo. La lista histórica de la marca incluyó también nombres como Amadeus, Othello o Don Giovanni. No es una casualidad de marketing: es la forma que eligió Raymond Weil, desde el día uno, para decir que su relojería está más cerca del arte que de la ingeniería pura.

Cuando la música no fue solo un nombre, sino una colaboración real

Ese vínculo con la música fue más allá de bautizar colecciones. Raymond Weil produjo, a lo largo de los años, una serie de ediciones limitadas hechas junto a herederos y patrimonios de músicos reales, algo que rara vez aparece en las fichas de producto que circulan en español. Hubo un cronógrafo Freelancer inspirado en la actuación de Jimi Hendrix en Woodstock, limitado a 500 unidades; cuatro relojes Maestro de edición limitada lanzados junto al 40° aniversario de la marca en homenaje a The Beatles; un Freelancer hecho en conjunto con el patrimonio de David Bowie, con una fotografía de Terry O'Neill grabada en el zafiro y 3.000 piezas numeradas; un Freelancer con el movimiento propio Calibre RW1212 dedicado a AC/DC; y un Tango GMT realizado junto a House of Marley en homenaje a Bob Marley, con los colores de la bandera etíope y solo 1.500 unidades disponibles en el mundo. Del lado del arte visual, hubo además una edición Freelancer inspirada en Basquiat y un Millesime cronógrafo tricompax basado en las novelas gráficas de Largo Winch.

Raymond Weil Millesime Automatic Tri-Compax Chronograph con caja de acero y correa de cuero
El Millesime Automatic Tri-Compax Chronograph, con caja de acero de 39 mm y movimiento mecánico de cuerda automática con función cronógrafo.

Millesime: el capítulo que Raymond Weil eligió para su medio siglo

El capítulo más reciente de esta historia se llama Millesime, una colección que la marca presentó en Watches & Wonders 2023 con un diseño 'neo-vintage' que retoma códigos estéticos de los relojes Raymond Weil de los años 70 —los mismos años en los que nació la casa—, y que ese mismo año se llevó el Premio 'Challenge' en el Grand Prix d'Horlogerie de Genève, uno de los reconocimientos más importantes de la relojería mundial. En 2024 la colección se amplió con once referencias nuevas, entre ellas versiones con segundero pequeño, segundero central, cronógrafo y fase lunar. Y en 2026, para su 50° aniversario, Raymond Weil sumó una pieza puntual: 'The Fifty', un cronógrafo de cuerda manual limitado a 50 ejemplares que rescata un movimiento Valjoux histórico de 1976 y lleva grabado en el fondo de caja '1976' y '2026', las dos puntas de medio siglo de la misma familia haciendo el mismo oficio.

Raymond Weil en Puerto Madero

En DeMaio Joyería sumamos a nuestra vitrina piezas de varias de las colecciones que forman la columna vertebral de Raymond Weil —Toccata, Tango, Tango Sport, Freelancer y Maestro, entre otras— para quienes buscan relojería suiza mecánica con una historia de marca real detrás, y no solo un logo. Podés conocer los modelos disponibles en nuestra ficha de marca Raymond Weil, el resto de nuestro catálogo y visitarnos en el showroom de Macacha Güemes 378, Local 3, Puerto Madero.

Vitrina de Raymond Weil en el showroom de DeMaio en Puerto Madero
La vitrina de Raymond Weil en el showroom de DeMaio, en Puerto Madero.

Medio siglo después de esa apuesta a contramano en 1976, Raymond Weil sigue haciendo relojes mecánicos, sigue llamando a sus colecciones como si fueran piezas de un concierto y sigue, sobre todo, en manos de la misma familia que la fundó. Pocas casas suizas de su generación pueden decir las tres cosas al mismo tiempo.

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